Cada año me gusta acabar con alguna carrerita rápida que me suele dejar la boca con sabor a sangra. Estoy entrenando bien y eso motiva aún más para intentar hacer las cosas bien, intentando mejorar los registros de años anteriores.

Debido a mis circunstancias personales hace que repita las mismas citas:

La primera sería el día 24 de Diciembre en una carrera de 4,75 kilómetro. La salida muy rápida, por lo que toca “ponerse las pilas” para aguantar adelante lo más posible (se va demasiado rápido para mí), pero poco a poco voy cediendo del grupo de cabeza hasta que me quedo con un grupo de 3, donde llevamos un ritmo rápido pero aguantable. Acabando con un tiempo de 15:30 y una 6ª posición final.

El día 31 de Diciembre teníamos que rematar el año como más me gusta, corriendo una prueba que ya conocía, “La San Silvestre de Ávila”. La carrera cuenta con una distancia de 6,3 kilómetros, por lo que no al ser más larga no iba ser tan agónica como la anterior. Aún así, una salida a un ritmo vertiginoso que conforma un grupo cabecero, en el que aguanto como buenamente puede hasta el kilómetro 2, donde el ritmo ya es demasiado para mí (llevábamos una media de 3:08 min/km). El resto de la carrera la realizo sólo y a un ritmo más adecuado a mis capacidades, aguantando hasta el final de la carrera en la misma posición (6ª). El tiempo total fue de 20:56 a un ritmo medio de 3:21min/km.

En lineas generales estoy muy contento, tanto con mi progresión en los entrenamientos (cada vez corro más rápido con menos esfuerzo), como con el rendimiento en las competiciones (en estas dos últimas carreras del año he conseguido bajar mis mejores marcas).

MI PRÓXIMO GRAN RETO

A partir de mediados de Enero comenzaré una saga de capítulos explicando cómo voy a afrontar mi gran reto del año 2017 “LA MARATÓN DE MADRID”. En mi caso, con mi trabajo en una empresa de excavaciones, será fundamental que el “Trainer” me asesore y guié para poder dar lo máximo de mí y teniendo en cuenta mis limitaciones.

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